Existen varias formas de hacer esta reducción y dependerá sobre todo de la tipología de empresa a la que nos dirijamos. Es decir, si calculamos la huella de carbono en una oficina, los campos de mejora serán diferentes a una empresa de producción, ya que los procesos productivos no tienen nada que ver y por ende las emisiones de GEI que produce cada empresa tampoco. Cierto es, que ambas tienen denominadores comunes como pueden ser el consumo energético, consumo eléctrico y la edad de la flota de vehículos.